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Programas de Inserción
Social y Laboral
para Jóvenes-Plan + 18
Desde el año 1998 Fundación
Forja XXI viene desarrollando, dentro de su línea de
trabajo de acción social, una serie de programas dirigidos
exclusivamente a jóvenes de ambos sexos que, procedentes de
centros de Menores dependientes
de la Junta de Andalucía y tras cumplir la mayoría
de edad se encuentran en situación objetiva de desamparo
y no pueden continuar en dichos centros.
El programa se llevó a cabo por primera
vez y como experiencia piloto en Sevilla, en colaboración
con la Consejería de Asuntos Sociales y la Fundación La Caixa.
El objetivo de esta iniciativa, que posteriormente se trasladó
a la provincia de Cádiz, es conseguir la plena inserción
social y laboral de sus participantes en el mismo, facilitándoles
también el proceso de maduración personal que
les suponga poder vivir de forma totalmente autónoma.
Para ello los jóvenes comparten vivienda con el resto
de sus compañeros.
Actualmente el programa se desarrolla
de forma paralela en San Fernando (Cádiz) y Sevilla
localidades en las que se desarrolla este proyecto.
El proceso por el que pasan los jóvenes
adscritos al programa, se podría ejemplificar con el
siguiente gráfico: Ver
Proyecto
POBLACIÓN OBJETO
El programa va dirigido a todos aquellos
jóvenes (chicos y chicas) mayores de 18 años
o que estén a punto de cumplirlos al inicio del proyecto que
han sido acogidos en Centros de Atención a Menores
(dependientes de la Junta de Andalucía) y que al haber
cumplido la edad reglamentaria no pueden prolongar más
su estancia en dichos centros.
Quizás la carencia más
importante sea el déficit en habilidades sociales que
les permitan su correcto funcionamiento dentro del sistema
social en el que se encuentran inmersos, así como su
deficiente formación, tanto a nivel académico
como profesional, por haber carecido en su momento de las debidas
oportunidades. Como consecuencia de todo ello su nivel de motivación
hacia las actividades docentes y académicas es prácticamente
nulo e inexistente.
La población objeto del programa
suele tener semejante problemática familiar y social,
por lo que las situaciones conflictivas son comunes y pueden
dificultar el intento de llevar una vida normalizada. Existe
en ellos una necesidad de un referente continuo que les proporcione
el afecto del que han carecido a lo largo de esos años y como
consecuencia, el equipo de profesionales que trabaja con ellos
desempeña una importante labor.
En el ámbito laboral, los jóvenes
no poseen los hábitos básicos: constancia, puntualidad, aceptación
de la autoridad, esfuerzo, responsabilidad y, además, carecen
de una formación profesional u ocupacional que les facilite
su incorporación al mercado de trabajo.
En esta misma línea no suelen
tener asumida, salvo raras excepciones, la necesidad de trabajar,
acomodándose a los recursos que se les ofrecen sin hacer
por su parte ningún esfuerzo serio por encontrar trabajo.
OBJETIVOS:
OBJETIVO GENERAL
El objetivo esencial del programa es
la inserción, tanto laboral como social, de aquellos
jóvenes que han estado bajo la Tutela o Guarda de la
Junta de Andalucía, en acogimiento residencial y que
al cumplir los 18 años se encuentran con grandes dificultades
de inserción, social y profesional, así
como la facilitación del proceso de maduración
personal de los jóvenes integrantes.
OBJETIVOS PARTICULARES
Nivel 1:
Orientación y formación profesional.
Nivel 2: Inserción social. Desarrollo personal
y socialización.
Nivel 3: Plena inserción laboral.
PROFESIONALES
Para el desarrollo de este programa
se cuenta en cada uno de los lugares donde está implantado con
un equipo de profesionales compuesto por educadores-orientadores,
trabajador social y monitores nocturnos, trabajando todos
ellos bajo la supervisión, desde la sede social de
la Fundación, del coordinador del Programa.
SITUACIÓN GLOBAL ACTUAL
Actualmente los programas se han establecido
desde la propia Consejería para la Igualdad y Bienestar
Social, a través de su Dirección General de la Infancia y Familia,
como un proceso continuo al que se van incorporando
los jóvenes que así lo demandan. De este modo
los jóvenes que tienen más antigüedad son
los que retroalimentan a los recién incorporados. Ellos son
los transmisores de la dinámica de trabajo en las viviendas,
de las normas básicas de convivencia, así como
del día a día. Con ello se consigue que los nuevos participantes conozcan las experiencias, tanto positivas como negativas,
de sus antecesores.
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